1 Samuel 1:1-20
Ana era estéril y en ese momento la sociedad no estaba diseñada para las mujeres estériles, es decir uno de los mayores privilegios que la mujer tenia era el ser madre
Su esposo busco otra mujer quizás buscando tener hijos, pues no era bien visto el que no los tenia.
La Biblia dice que Ana venia cada año a adorar y ofrecer sacrificio pero en todos estos años nada había pasado, excepto que su dolor seguía creciendo.
Pero este año era el año de Ana, ella podía tener un vientre estéril, pero su corazón era fértil ella sabia a quien podía ir; a DIOS!!!!!!
Derramo su corazón delante de el porque entendió lo más valioso: delante de nuestro Padre podemos presentarnos tal y como somos, podemos decirle todo aquello que nos lastima todo aquello que día a día nos hace sentirnos cargados y podemos estar seguros que El mejor que nadie puede comprendernos Dios marco la vida de Ana ese día, después de esto hubo un antes y un después, su pasado era doloroso su futuro fue lleno de felicidad.... unos meses después Dios le concedió a Ana un Hijo Samuel!!!
En la vida siempre tendremos problemas unos más grandes que otros, pero en los momentos de dolor, en esos momentos que tu corazón no entiende por que seguir adelante, vengamos delante de la presencia de Dios, y derramemos el corazón delante de El......
Muchos creemos que hablar con Dios es nombrar cuanta palabra refinada conocemos,
Cuan equivocados estamos!!! Hablar con El es lo decir lo que tu corazón siente sin rodeos, sin engaños, delante de Dios podemos ser nosotros mismos....
No carguemos más lo que Dios quiere cargar por nosotros, seamos libres de una vez Dios siempre esta dispuesto a oírnos y ayudarnos
- ¿Cuánto creen ustedes que pesa este vaso con agua? ¿Qué tan pesado puede ser?
- No importa el peso absoluto. Depende de cuánto TIEMPO voy a sostenerlo.
Si lo sostengo por un minuto, no pasa nada.
Si lo sostengo durante una hora, tendré un DOLOR en mi brazo.
Si lo sostengo durante un día completo, tendrán que llamar una ambulancia.
Pero es exactamente el MISMO peso, pero entre más tiempo paso sosteniéndolo, más pesado se va volviendo.
Si cargamos nuestros PESARES, RENCORES y ODIOS todo el tiempo, luego, más temprano o más tarde, ya no seremos capaces de continuar, la carga se irá volviendo cada vez MAS PESADA y entonces viene la desesperación y la falta de deseos de vivir.
Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso.
Depositen en él toda ansiedad, porque él cuida de ustedes.


